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Desde Mesmer han sido
muchos los que han investigado esta inquietante realidad que a veces se sale
fuera de los esquemas de la ciencia. Muchos han establecidos sus
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Sin embargo en la Hipnosis existe un estado provocado, no natural, el cual es
inducido por una serie de sugestiones que realiza el hipnólogo.
Para producir la Hipnosis no se requiere ser portador de ningún
poder ni don especial, simplemente el hipnólogo se basa en una serie de
técnicas, por lo que el aspecto mágico o sobrenatural del fenómeno queda
descartado. Tampoco es necesario vestirse de una forma estrafalaria como
vemos a veces. En definitiva, cualquiera puede practicar la Hipnosis,
siempre que tenga como en cualquier otra actividad profesional, los
conocimientos necesarios.
La Hipnosis se puede emplear dentro del ámbito de la Parapsicología, también
como método terapéutico y finalmente como espectáculo. Personalmente soy un
detractor de esto último, es decir de la Hipnosis teatral, ya que solo sirve
para desprestigiar un fenómeno que puede ser muy útil al ser humano, tanto
en el desarrollo de una serie de potencialidades latentes en él, como en
solucionar o mitigar en gran medida desequilibrios de tipo psicológico.
Con la Hipnosis accedemos directamente al subconsciente de la
persona hipnotizada y con ello es más fácil de obtener información del
porqué de muchos problemas que el individuo tiene y que a nivel consciente
desconoce su causa. Recordemos que el subconsciente graba todas las
experiencias de nuestra vida y según hayan sido éstas interfieren en nuestra
conducta de una forma u otra. Por lo tanto, como método terapéutico tiene
una gran importancia.
Con la Hipnosis también es posible acceder a recuerdos prenatales e incluso
a otras posibles vidas anteriores. |
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modelos y variantes de esta
técnica. Así tenemos recientemente al Dr. Milton Erickson, que trabajaba con
sus pacientes usando metáforas o formas determinadas de hablarles, para
inducirles ciertas reacciones psico-emocionales que les curasen de sus
trastornos mentales, sin necesidad de una hipnosis clásica o que supusiera
la pérdida de conciencia del paciente. O por ejemplo el doctor Antonio
Escudero, que llama a su técnica Noesiología o anestesia psicológica, en la
que opera a sus pacientes sin anestesia química. |
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